Una pasión culinaria inspirada en la tierra

En Brasal creemos que la verdadera cocina nace del respeto. Respeto por el producto, por la tierra que lo produce y por la tradición que nos ha enseñado a tratarlo con cuidado, sin disfraces ni artificios.

Nuestra filosofía se resume en tres palabras que lo guían todo: producto, producto y producto. Porque sin un buen origen, no hay magia posible.


Filosofía — Brasal, sabor de barrio con alma de brasa

En Brasal defendemos una cocina que honra lo esencial. Creemos en el valor de lo auténtico: el fuego lento, el gesto justo, el sabor que no necesita traducción. Todo empieza con un buen producto, y a partir de ahí, dejamos que hable por sí solo. Nuestra manera de hacer cocina se resume en una idea clara: menos es más… siempre que lo menos sea de verdad.

Nuestro chef, Enrique Pérez, es un apasionado de la gastronomía y un enamorado de su oficio.

Crítico gastronómico durante años, ha recorrido cocinas, mercados y bodegas en busca de lo auténtico.

Su carrera está marcada por la curiosidad, la técnica y una pasión vocacional que se siente en cada plato. Brasal es su tercer proyecto activo en la ciudad de Cádiz, y quizás el más íntimo: un espacio donde la experiencia y el fuego se encuentran para rendir homenaje al sabor más puro.

Aquí, la brasa no es solo una técnica, sino una manera de entender la cocina. Es el hilo conductor que une nuestra propuesta culinaria, aportando carácter, aroma y verdad a cada elaboración. Más del 80% de la carta pasa por el fuego, porque creemos que la brasa es el mejor aliado del producto. Carnes, pescados, verduras o mariscos: todo cobra una nueva vida al contacto con las llamas. Solo escapamos de la brasa cuando el guion lo pide —como en nuestros inconfundibles “pecados fritos a la gaditana”, una reinterpretación de la fritura tradicional en la que la pieza se trabaja completa, respetando su forma y textura, logrando una experiencia tan honesta como sabrosa.

El espíritu de Brasal es el de un restaurante de barrio con alma de brasa, donde la cercanía y la autenticidad van de la mano. Situado en pleno corazón de Cádiz, en la Plaza de San Antonio, nuestro espacio busca transmitir calidez y sencillez. No hay lujo impostado, sino una elegancia natural que deja todo el protagonismo al fuego y al producto. Cada detalle —desde la selección de maderas hasta el ritmo del servicio— está pensado para que el comensal se sienta como en casa, pero con la emoción de descubrir algo nuevo.

La bodega no es un complemento: es parte esencial de la experiencia.

Gracias a la trayectoria del chef al frente de Listán Wine Tasca, situada a escasos metros y con más de 400 referencias cuidadosamente seleccionadas, el vino ocupa un papel protagonista en Brasal. Cada copa está pensada para acompañar y realzar los matices de la cocina a la brasa, ofreciendo un recorrido por las mejores denominaciones nacionales e internacionales. Desde los vinos atlánticos de crianza salina hasta los tintos profundos del interior, cada etiqueta cuenta una historia que dialoga con nuestros platos.

En Brasal cocinamos con fuego, pero también con alma. Nos mueve la idea de que comer no es solo alimentarse, sino conectar con un territorio, una cultura y una emoción. Apostamos por los productores locales, por la estacionalidad y por la sostenibilidad como forma de compromiso con nuestro entorno. Por eso, en nuestra cocina no hay atajos: todo se prepara a diario, con tiempo, con paciencia y con respeto por quien se sienta a la mesa. Sabor de barrio con alma de brasa” no es un eslogan: es una declaración de intenciones. Es la promesa de que en cada visita encontrarás honestidad, cercanía y un sabor que habla por sí mismo.